miércoles, 9 de julio de 2014

Triste invierno, duros tiempos

Ahora creo poder sentir cómo se siente un árbol sin sus hojas durante el invierno. Expuesta a todo daño, sin nada que me produzca alegría. Como si alguien me hubiera arrebatado algo necesario para mi organismo, no como algo sin lo que no pueda vivir, sino... algo por lo que ya no tiene sentido vivir. Ahora creo poder sentir la lejanía de la primavera, de tiempos mejores. Ahora veo que estoy inmóvil, inútil, impotente. Sin poder ayudar, siempre estancada. Creo entender la impotencia que siente  un árbol al ver que mientras se cree morir sin su cobijo, los días siguen, los humanos caminan, las noches y los días pasan frente a ellos, como di de una broma cruel se tratase. Ahora creo poder sentirme como un árbol sin hojas...

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