miércoles, 16 de julio de 2014

Incertidumbre

Esa ineludible sensación de que algo va mal, esa certeza de que algo malo va a pasar que te atenaza las entrañas. No cabe duda, algo malo va a pasar. Todo lo indica. Sólo mira las nubes, respira ese aire, mírate en ese espejo. No cabe duda, algo malo pasará.

Yo no sé de leyes de atracción ni de esas cosas que la gente dice que podemos controlar. Es un presentimiento, una corazonada que me indica que lo mejor que puedo hacer es huir. Es un instinto casi animal. Pero es un temor casi humano. Y es una preocupación casi real. Ese "casi" hace la diferencia de cualquier forma, porque no es un instinto animal ni un temor humano, y sin duda la preocupación no es real y sin embargo ahí sigue, esa incertidumbre que amenaza mi día. "¿Qué pasará? ¿Cuando será? ¡Hoy sera el día donde no haya retorno!" entre más brutalidades y exageraciones que me vivo pensando cuando la incertidumbre me ataca. Me convierte en un ser poco sociable, con ansias de más. Me provoca alergia a la luz y repelo del amor. ¡Maldito sea tu terrible efecto en mi! 

Me tomas por sorpresa, me atacas por la espalda y me dejas de revés. Pero ¡Oh tú, maldita incertidumbre! Convertiré mi mente en calma y de hierro el corazón. ¡Te dejaré en el suelo cuando me visites otra vez, y ya veremos quién ríe mejor!

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