Es el dulce placer de escucharlo de tus labios lo que me enamora. Esa sonrisa dulce que viene después. Es la manera de admiración con que lo dices, como si nunca hubieras esperado sentir aquello por mi.Tenerte de frente diciéndome aquello, me hace sentir afortunada. Como aquella estrella que alguien señala de entre todas las demás. Oírte diciéndome: "te amo" en un susurro me causa un suave cosquilleo que sube desde la punta de mis pies hasta el último de mis cabellos. Cuando lo dices con ternura... bueno, supongo que es así como debe sentirse estar ebria. Esas escasas veces en que lo dices con vehemencia, haces que se me acelere el corazón de tal modo que los colores me suben al rostro. Y esas pocas veces que me lo dices mirándome directo a los ojos, con esa seguridad palpable... esas veces me dejas sin habla. Necesito un momento para recordar cómo respirar.
Cuando dices que me amas escucho la mejor de las historias, siento la mejor de las sensaciones. Porque todo da color cuando dices que me amas.
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